7.11.05

Nuevos rumbos.


Sábado, 5 de Noviembre de 2005.

Demasiado tiempo sin escribir aquí, quizá señal de que uno mismo es finalmente responsable de adoptar o abandonar hábitos. Y creo que éste no era uno malo.

Nueva casa, no por muchos meses, pero por fin un lugar en el que uno está verdaderamente a gusto, en el que pasea por la buhardilla, con el espacio suficiente como para que el sonido que sale de los grandes altavoces Fender se desarrolle y envuelva la estancia. Mientras, al otro lado del cristal, sobre la barandilla de la terraza, el sol va incendiando la colina de Quint Mar, y los veleros en el mar parecen luciérnagas plateadas.

Parece que mi salida de Sitges será muy poco a poco.